


Un restaurante de sushi con reparto. La mitad de su marca vive en un local, la otra mitad viaja en una bolsa hasta la mesa de alguien.
El nombre pedía una ola y ese era justo el peligro: en el mundo del sushi la ola azul de Hokusai está tan repetida que ya no significa nada. Había que quedarse con la idea del nombre sin caer en su imagen más obvia.
Miramos el producto en lugar del nombre. Un rollo de sushi cortado es una espiral — exactamente la misma figura que una onda vista desde arriba. Un solo símbolo que es a la vez la comida y el movimiento del agua, dibujado con líneas finas y un coral salmón que no se parece a nada azul.
El reparto es donde mueren las marcas de restaurante: bandeja de plástico negro, film, una pegatina torcida. Diseñamos la faja de papel como la pieza principal, no como un extra — es lo único que el cliente toca antes de abrir, y es lo único que se fotografía.
Dentro del local la paleta se invierte: negro mate, coral y la espiral repetida a gran escala en las paredes. La misma marca, dos temperaturas — fría y contenida para llevar, cálida y envolvente para quedarse.
